Blog sobre la alergia

¿Cómo aliviar la rinitis alérgica?

Si alguna vez has padecido los síntomas de la rinitis alérgica, sabes lo molestos que pueden llegar a ser: congestión nasal, ojos llorosos que causan picor (conjuntivitis alérgica), estornudos, tos, picor en nariz, paladar o garganta y cansancio, entre otros.

Por suerte, existen distintos tipos de tratamiento disponibles, según las características de cada persona. El abordaje integral de la rinitis alérgica comprende las medidas no farmacológicas, las medidas farmacológicas e inmunoterapia y el tratamiento quirúrgico. Encontrar la combinación terapéutica adecuada para cada paciente puede llegar a ser un reto, por ello es importante realizar un estudio y seguimiento con el especialista en medicina de familia o alergología de referencia.

Así como en el resto de alergias, la primera medida que debemos tener en cuenta siempre será la prevención y evitación del estímulo alérgico.

Tratamiento no farmacológico

Todas las personas afectadas por una alergia deben tomar medidas no farmacológicas, y siempre en primer lugar, antes de recurrir a fármacos.

Estas medidas consisten en evitar el contacto con el alérgeno y otros desencadenates, así como en usar medidas físicas de protección:

  • Usa pomadas de vaselina para suavizar la mucosa nasal y aislarla de alérgenos.
  • Realiza lavados nasales de forma correcta para reducir la carga de alérgenos en tu mucosa.
  • Conoce como puedes reducir los alérgenos en tu hogar.
  • Mantente al día de los niveles de polen de tu ciudad y adapta tu actividad diaria a ellos.
  • Algunos de los desencadenantes no alérgicos son: el tabaco y los humos de combustión, los perfumes, los cambios bruscos en la temperatura o la exposición a contaminación atmosférica. Observa si alguno de ellos te desencadena síntomas de rinitis. De ser así, deberías evitarlo en la medida de lo posible.

Tratamientos farmacológicos

La información acerca de los medicamentos que veremos a continuación es solo a título informativo. No olvides consultar siempre a tu médico para que estudie tu caso particular.

  • Corticoides nasales. Se trata de un medicamento en spray de potente acción antiinflamatoria en la mucosa nasal. No obstante, su uso, especialmente si es prolongado en el tiempo, tiene múltiples efectos secundarios a tener en cuenta: hemorragia nasal, sequedad e irritación nasal y de la garganta, atrofia de la mucosa, entre otros.
  • Antihistamínicos, como la ebastina, que alivia los síntomas nasales y oculares derivados de la rinitis alérgica estacional y perenne. El medicamento combinado de ebastina con pseudoefedrina, además, tiene doble acción antihistamínica y descongestiva para una acción más completa frente a la rinitis alérgica. Estos medicamentos son de venta libre con consejo farmacéutico.
  • Se trata de vasoconstrictores en spray de efecto rápido y eficaz, pero que pueden alterar el equilibrio natural de la mucosa y causar un eventual empeoramiento de los síntomas con su uso prolongado.
  • Cromoglicato de sodio. Se trata de un colirio ocular que previene la liberación de histamina que causa el prurito (picor) en los ojos, por lo que se aconseja cuando predomina este síntoma molesto.

Inmunoterapia o terapia de desensibilización

La inmunoterapia de desensibilización se suele indicar cuando los síntomas de la rinitis son graves, cuando el alérgeno no se puede evitar o cuando no se alcanza un nivel adecuado de control de síntomas solo con medicación y evitación del estímulo alérgico.

En este caso, es necesaria la evaluación por un especialista en Alergología que determinará los alérgenos que causan sensibilidad y formulará el plan terapéutico concreto para cada paciente.

Esta terapia se basa en la aplicación mediante inyecciones o gotas de alérgenos cuya proporción se va incrementando progresivamente a lo largo del tratamiento para lograr una exposición cada vez mayor. De esta forma se induce una respuesta de tolerancia inmunológica en el organismo que mejora de los síntomas y calidad de vida del paciente.

Tratamiento quirúrgico

Por último, y como opción en los pacientes que no obtienen un alivio sostenido con otras soluciones, la turbinoplastia es un procedimiento quirúrgico que elimina o reduce algunos o todos los cornetes nasales. Se trata de pequeñas estructuras óseas de la nariz cuya función es filtrar, calentar y humedecer el aire a medida que viaja a través de las fosas nasales. Mediante esta intervención se reduce la superficie de mucosa y se logra un mejor flujo de aire.

Se llega a este procedimiento cuando los tratamientos menos invasivos no han dado el resultado esperado, o bien si hay presencia de comorbilidades como sinusitis crónica, obstrucción grave por desviación del tabique nasal, presencia de pólipos nasales u otros.

Sea cual sea tu caso, recuerda que puede haber una solución para ti. Consulta con tu médico o farmacéutico cuál es el tratamiento más adecuado a tu caso.

 

Antonio Mimoso, Médico colegiado 54436

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