Blog sobre la alergia

¿Qué está causando esta tos persistente?

¿Hace semanas que sufres tos y crees que puede ser la coloquialmente conocida como “alergia a la humedad”?

La tos es un acto reflejo que constituye uno de los principales mecanismos de defensa de las vías respiratorias para protegerse frente a agentes extraños irritantes, como por ejemplo el humo o el polvo, y para la eliminación de las secreciones respiratorias. Es uno de los motivos de consulta médica y de consumo de fármacos más frecuentes.

Habitualmente la tos aparece durante periodos cortos. Cuando esta se prolonga por 8 semanas o más, se conoce como tos persistente o crónica. A continuación, veremos las causas más comunes de la tos que no se quita, el papel que juega la alergia en ellas y qué remedios para la tos podemos encontrar en estos casos.

¿CUÁL ES LA CAUSA DE LA TOS PERSISTENTE?

Las causas más frecuentes de tos persistente o crónica son:

  • Enfermedades pulmonares como Asma y EPOC. El asma puede causar tos seca y tos persistente nocturna, mientras que en EPOC es más común la producción de esputo (tos con flemas).
  • Rinitis Alérgica.
  • Goteo postnasal (más frecuente en niños).
  • Reflujo gastroesofágico. En este caso, lo que causa la tos es la irritación de la garganta por el reflujo.
  • Enfermedades infecciosas como la bronquitis o neumonía también pueden ser causas de tos persistente.
  • Efectos adversos de algunos medicamentos pueden producir tos continua. Es el caso de algunos medicamentos para la presión arterial, que pueden causar tos crónica.
  • Otras causas de la tos crónica pueden ser enfermedades menos frecuentes como algunas neoplasias pulmonares, enfermedades fibrosantes del pulmón o enfermedades por exposición a polvos inorgánicos (neumoconiosis).

Si padeces tos continua, acude a tu médico para que te haga un diagnóstico y te prescriba el tratamiento más adecuado.

Tos persistente en niños y adultos

Tanto los mayores como los pequeños son susceptibles a padecer tos que dura más de un mes, y en ambos casos debe ser estudiada para detectar la causa.

En el caso de los niños, la tos se considera crónica cuando se prolonga durante 4 o más semanas de duración. Las causas de la tos crónica en los niños suelen diferir de las de los adultos, por lo que la evaluación médica y su tratamiento no deben estar basados en los protocolos realizados para adultos.

Tos persistente en niños

La tos continua en niños puede tener diversas causas. Si se trata de una tos seca en niños y/o tos persistente sin fiebre, podemos sospechar de asma, tos alérgica o goteo posnasal. La tos persistente en niños sin fiebre, especialmente si son muy pequeños, también puede deberse a reflujo gastroesofágico. En cualquier caso, es conveniente consultar lo antes posible con un especialista que pueda diagnosticar la causa de tos seca persistente en niños.

Tos persistente en adultos

La tos que no se quita en adultos puede tener causas muy diversas: desde una afección pulmonar hasta una irritación de las vías respiratorias altas. Concretamente, las causas de tos seca persistente en adultos, especialmente si se dan en determinadas épocas del año o en determinados lugares o circunstancias, pueden estar más relacionadas con alergias, como es el caso de la conocida tos por “alergia a la humedad”, que veremos a continuación. Consulta con tu médico para detectar la causa de la tos persistente en adultos y ancianos.

Tos por alergia a la humedad

Uno de las razones más comunes de la tos persistente es lo que coloquialmente se llama alergia a la humedad. ¿Existe ese tipo de alergia? No exactamente. La tos por alergia relacionada con la humedad se trata de una reacción de hipersensibilidad a algunos mohos y hongos. Tiene la misma base patológica que la rinitis y/o asma alérgica al polen, solo que en este caso la alergia da tos y el factor desencadenante es la exposición a mohos y hongos, por ello es más predominante en meses templados.

¿Cómo saber en este caso si la tos es por alergia? La tos por alergia a mohos y hongos suele darse en ambientes con humedad acumulada, como algunos edificios antiguos o con humedades persistentes, y es particularmente activa si hay presencia de moho negro. El tiempo húmedo favorece el crecimiento de los hongos, mientras que el soleado y ventoso, la diseminación de sus esporas. Por otro lado, la nieve reduce considerablemente ambos fenómenos. Por tanto, en climas cálidos y húmedos los hongos están presentes en gran cantidad a lo largo de todo el año. En zonas templadas, en cambio, las esporas de hongos se encuentran en su mayor concentración a finales de verano.

Si sospechas que en tu vivienda puede haber moho o has desarrollado tos por alergia u otros síntomas, como sibilancias, relacionados con la alergia a la humedad, tras una mudanza, no lo dejes pasar: consulta con un especialista en desinfección de edificios para que lo analice y ponga remedio cuanto antes.

¿CÓMO PODEMOS PREVENIR LAS ALERGIAS A LOS HONGOS?

Alergia a los hongos en el aire libre

  • Evita contacto con vegetación y maderas en descomposición.
  • No manipules grano vegetal en grandes cantidades ni entres en lugares de almacenamiento de granos y semillas.
  • Evita caminar por zonas rurales en días soleados y ventosos, sobre todo en las épocas de cosecha.
  • Consulta el mapa del polen para conocer los niveles de los diferentes aeroalérgenos y minimizar el riesgo en tus paseos por zonas naturales.

Alergia a los hongos en interiores 

  • Mantén seco el baño, mamparas, cortinas, alfombrillas y toallas.
  • No uses esponjas de baño.
  • No guardes ropa o calzado húmedos en tu armario.
  • En alfombras y cortinas, son preferibles las fibras sintéticas al algodón u otros productos textiles para mantener a raya los hongos.
  • Evita la formación de manchas de humedad en paredes o ventanas.
  • No dejes alimentos fuera de la nevera durante mucho tiempo.
  • Elimina las bolsas de basura diariamente.
  • Mantén una humedad relativa del aire por debajo del 60%.
  • Si es necesario, usa deshumidificadores, pero recuerda seguir al pie de la letra las recomendaciones de higiene y control del aparato para evitar contaminaciones.
  • Si hay aire acondicionado, límpialo con frecuencia y cambia regularmente los filtros de agua.

Siguiendo estos consejos podrás mantener a raya los hongos y mohos que causan la conocida como “alergia a la humedad”.

 

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