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Alimentación durante el embarazo: ¿puede afectar a la rinitis alérgica en los bebés?

Una alimentación saludable y completa durante el embarazo favorece una mejor salud en el recién nacido, y del mismo modo, la nutrición en la primera infancia afectará a la salud en los siguientes años de vida. Pero, ¿sabías que esto también puede relacionarse con el riesgo de desarrollar alergias, incluida la rinitis alérgica?

En este artículo vamos a analizar lo que se sabe acerca de la alimentación antes y durante la gestación, así como la introducción de los alimentos sólidos en el bebé y su efecto sobre la aparición de rinitis alérgica en el niño.

Alimentación durante el embarazo y rinitis en niños

La alimentación de la madre embarazada supone el primer contacto con los nutrientes para el feto. Un estudio reciente apuntó a que el consumo de ciertos tipos de alimentos podía proteger al bebé frente a las alergias futuras. Así, en un estudio retrospectivo se halló que tomar de forma regular vegetales de hoja verde, huevos y cereales durante el embarazo ejercía un papel protector contra el desarrollo de enfermedades alérgicas respiratorias. Por el contrario, un consumo excesivo de carne antes incluso a la gestación se asociaba con un mayor riesgo de rinitis y eccema en el hijo.

El efecto protector de la lactancia materna

La lactancia materna prolonga el tiempo en que el sistema inmunitario del bebé interacciona con el sistema inmunitario de la madre, y esta es una de las razones principales por las que proporciona tantos beneficios. Favorece una correcta maduración del sistema inmunitario y, además, dado que es un probiótico natural, juega un papel en la formación de la microbiota intestinal, que a su vez modula la susceptibilidad a las alergias.

No obstante todo lo anterior, lo cierto es que los estudios no han podido demostrar una relación clara entre el amamantamiento y un menor riesgo de alergias, incluyendo la rinitis alérgica en niños. Esto se debe probablemente a que hay muchos otros factores involucrados, como por ejemplo la alimentación de la madre durante la lactancia.

Asimismo, los estudios tampoco han hallado evidencias de que los bebés alimentados con leche de fórmula tengan un mayor riesgo de desarrollar rinitis alérgica.

El paso a la alimentación adulta: ¿en qué momento introducir los alimentos para prevenir alergias?

Las recomendaciones acerca de la alimentación complementaria en bebés han cambiado mucho durante los últimos años. Hasta hace poco, se recomendaba retrasar la introducción de ciertos alimentos, como los cereales con gluten, el huevo o el pescado con el objetivo de reducir el riesgo de alergias alimentarias. Sin embargo, a medida que la investigación ha ido avanzando, se ha constatado que retrasar la introducción de estos alimentos no reduce el riesgo de alergia alimentaria. Por eso, actualmente se acepta que se pueden introducir todos los alimentos, preparados de forma adecuada para el bebé, a partir de los 6 meses.

Por otro lado, algunos estudios apuntan a que introducir ciertos alimentos antes del año de edad podrían reducir el riesgo de desarrollar rinitis alérgica más tarde. Por ejemplo, es el caso del huevo, el pescado o el cacahuete (aunque debemos recordar que este último solo se puede dar molido o en crema, para evitar el riesgo de atragantamiento).

Para acabar, recordemos que una alimentación variada, rica en vegetales y basada en productos frescos en cualquier etapa de la vida siempre sumará a favor de la salud.

Dr. Antonio Mimoso, colegiado nº 54436

 

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