Blog sobre la alergia

Rinitis alérgica y polución: ¿puede afectar el aire de la ciudad a mi alergia?

¿Sabías que la polución puede agravar tu rinitis alérgica? La relación entre la contaminación y el desarrollo de alergias cada vez es mejor conocido. Son múltiples los factores involucrados, pero también hay medidas que puedes poner en marcha para evitarlos. A continuación, veremos cómo la calidad del aire afecta a la rinitis y qué puedes hacer para reducir sus efectos.

Efectos de la degradación del medio ambiente sobre las alergias

El daño al medio ambiente tiene múltiples efectos en la salud de los seres humanos, y la alergia es una de las afecciones que puede verse agravada. Algunas de las razones por las que esto ocurre son:

  • La mala calidad del aire tiene impacto sobre la salud respiratoria. Una de sus consecuencias más estudiadas es la relacionada con la incidencia de asma en los niños. Se ha observado que la exposición durante la infancia a ozono (O3) y monóxido de nitrógeno (NO2) se asocia a un mayor riesgo de desarrollar asma o eccema.
  • Por otro lado, la polución derivada del tráfico y otras actividades humanas activa la sensibilidad alérgica frente al polen. Asimismo, la contaminación ambiental en espacios cerrados (por ejemplo, los humos) también afecta a la salud respiratoria, ocasionando asma, alergias y otras enfermedades respiratorias.
  • Para finalizar, el cambio climático está afectando al número y distribución de las especies de animales, plantas y hongos. Esto ocasiona que podamos entrar en contacto con especies foráneas a las que somos más sensibles y que, por tanto, pueden originar alergias con mayor facilidad. Asimismo, el aumento de días calurosos alarga el periodo de polinización y, por tanto, la temporada de rinitis alérgica al polen.

¿Por qué la polución afecta a la rinitis?

La rinitis alérgica puede verse agravada a causa de la contaminación ambiental. No se debe a que hayamos desarrollado alergia a la contaminación, sino a que la polución nos sensibiliza. El mecanismo por el cual los contaminantes del aire nos hacen más sensibles al polen está siendo muy estudiado. Dos explicaciones son las que están cobrando más peso:

En primer lugar, la contaminación por gases ocasiona cierto grado de inflamación a causa del estrés oxidativo (radicales libres), por lo que la barrera de defensa de las mucosas respiratorias se ve afectada. Esto nos haría más sensibles frente a agresiones externas, como el polen y otros alérgenos.

En segundo lugar, las micropartículas en suspensión (por ejemplo, los humos o las micropartículas de asfalto) se adhieren a las partículas de polen y otros alérgenos. Después, al entrar en contacto con las mucosas respiratorias, producirían una mayor irritación, favoreciendo una sensibilización frente al alérgeno.

Ambos mecanismos pueden darse de forma complementaria, y explicarían por qué cada vez hay más personas sensibles frente al polen y otros alérgenos aéreos así como la razón por la que las personas alérgicas que viven en la ciudad pueden ver agravada su condición.

¿Qué puedo hacer para evitar que la polución empeore mi rinitis?

En primer lugar, puedes controlar los contaminantes que se liberan dentro del hogar, ya que son a los que más expuestos estaremos: evita el tabaco en cualquier a de sus formas, la quema de inciensos, velas, aceites esenciales y otros perfumes para el hogar.

Pero también puedes poner en práctica estos consejos contra los contaminantes externos al hogar:

  • Al regresar a casa, limpia tu mucosa nasal mediante irrigación nasal con suero o agua de mar. De esta forma, eliminarás gran cantidad de partículas adheridas a la mucosa y favorecerás los mecanismos que reducen la inflamación.
  • Evita, dentro de lo posible, la exposición a aires contaminados. Por ejemplo, quédate en casa los días de máxima contaminación y cierra las ventanas. Un purificador de aire con filtro HEPA puede ayudarte a mantener el ambiente dentro de casa más limpio.
  • Participa en movimientos ciudadanos que reclaman a gestores y políticos que se implementen medidas efectivas para favorecer un aire de mayor calidad, especialmente en las ciudades. Recuerda también que los pequeños gestos de muchas personas, como usar menos el coche, pueden significar un gran cambio.

    Dr. Antonio Mimoso, colegiado nº 54436

Escribe tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes consultar aquí nuestras Condiciones de Uso y Política de Privacidad

Suscríbete a nuestra Newsletter y podrás recibir alertas de Polen en tu provincia.

Buscar

RRSS

¡Comparte Rino-Ebastel en tus redes sociales!