Blog sobre la alergia

Rinitis por alergia a la humedad

¿Padeces la llamada “rinitis por humedad” o “alergia a la humedad”? Aunque recibe estos nombres coloquiales, en realidad estamos hablando de una alergia a las esporas de moho.

Los mohos son un tipo de hongo microscópico que crece formando una película en las superficies húmedas. En ocasiones se puede llegar a ver porque forma manchas oscuras.

Los mohos pueden crecer tanto en entornos naturales como en el interior de edificios, siempre y cuando sean húmedos y poco ventilados. Estos últimos son los que causan alergia con mayor frecuencia. Se trata, principalmente, de mohos de las familias aspergillus, cladosporium y penicillium.

La alergia al moho no debe confundirse con la reacción al moho negro o moho tóxico (Stachybotrys spp), que provoca síntomas a causa de la secreción de una toxina. Por el contrario, la alergia a los mohos arriba indicados, es una reacción de hipersensibilidad inmunitaria ante la presencia de esporas, que solo afecta a personas alérgicas.

Síntomas de la alergia a la humedad

La alergia al moho se manifiesta como rinitis alérgica y asma. Los síntomas más habituales son:

  • Estornudos
  • Congestión nasal acompañada de secreción nasal líquida
  • Tos
  • Picor de ojos, nariz y garganta
  • Ojos llorosos
  • Sibilancias (“pitidos” al respirar)
  • Sensación de falta de aire y opresión en el pecho

Los síntomas de la rinitis alérgica por moho y el asma suelen darse de forma conjunta, especialmente al caer la noche.

Otros riesgos de tener humedades en el hogar

La rinitis alérgica por alergia a la humedad puede ser solo el principio de los problemas que nos puede acarrear tener humedades en el hogar. Al estar en contacto de forma casi permanente con el alérgeno, algunas personas llegan a desarrollan complicaciones como:

  • Asma por moho. Al respirar las esporas, la reacción alérgica puede desencadenarse en los bronquios, provocando broncoespasmo, es decir, ataques de asma.
  • La rinitis continuada facilita que se desarrolle un sobrecrecimiento bacteriano en los senos nasales por falta de drenaje. Esto, a su vez, provoca mayor inflamación, taponamiento de los senos, e, incluso, infección.
  • Aspergilosis broncopulmonar alérgica. Se trata de una reacción alérgica al hongo que se produce a nivel pulmonar. Es una complicación del asma por alergia a la humedad y de la fibrosis quística en pacientes que están expuestos a moho.
  • Neumonitis por hipersensibilidad. Se trata de una afección rara causada por inflamación pulmonar provocada por la alergia a partículas transmitidas en el aire, como las esporas del moho.
  • Reacción irritativa por exposición al moho. Se trata de un tipo de reacción al moho no alérgica, provocada por la producción de una micotoxina (toxina producida por hongo), habitualmente del moho negro. Se manifiesta como irritación de ojos, piel, nariz, garganta y pulmones, urticaria, dolores de cabeza e, incluso, fiebre.

Ante cualquier síntoma relacionado con la alergia a la humedad, consulta con tu médico. Te ayudará a encontrar la causa de tu enfermedad y planificará contigo un tratamiento que evite su desarrollo y complicaciones.

Consejos para evitar la alergia al moho

La alergia a la humedad y sus complicaciones pueden prevenirse poniendo en práctica algunos consejos para eliminar las humedades en el hogar:

  • Si se trata de un edificio antiguo, poco ventilado o con humedades visibles, considera solicitar una inspección por parte de una empresa especializada en la erradicación y limpieza de mohos.
  • Revisa posibles fugas de tuberías y filtraciones de agua subterránea, especialmente en zonas como sótanos, pisos subterráneos, bodegas o garajes.
  • No coloques alfombras o tapices en sótanos y baños.
  • No amontones libros, periódicos, revistas, ropa vieja, papel o cartón en habitaciones húmedas, subterráneas y sótanos. La celulosa, el algodón y otros tejidos son lugares excelentes para que crezca el moho.
  • Coloca deshumidificadores en las habitaciones más húmedas de la vivienda, especialmente si huelen a humedad. Mantén el nivel de humedad por debajo del 50%.
  • Cambia con frecuencia los filtros y depósitos de deshumidificadores y aires acondicionados, ya que son lugares en los que puede crecer el moho con facilidad.
  • Ventila con frecuencia, especialmente los baños y lavaderos. Si no disponen de ventilación natural, instala deshumidificadores o extractores.
  • Si tienes jardín o terraza, mantén limpios y secos los suelos, los recipientes para plantas y los canalones. No permitas que se acumulen hojas secas u otra materia orgánica en los rincones de tu jardín o terraza.

Con estos consejos y la ayuda de tu médico, podrás mantener a raya los molestos síntomas de la alergia a la humedad.

 

Referencias:

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