Otoño es la estación de los bosques coloridos, las hojas caídas y, también, las alergias al polen. Y es que, a pesar de lo que muchos creenno todas las reacciones alérgicas aparecen en primavera. También podemos padecer una alergia en otoño o en invierno. Y uno de los principales “culpables” es el polen de ciprés.

La alergia al polen de ciprés puede aparecer durante el otoño o el invierno, variando las fechas en función del área geográfica y el clima. En este artículo vamos a ver cuándo se presenta, cuáles son los síntomas de la alergia al ciprés y cómo podemos evitar su contacto.

¿Qué es el ciprés? (Cupresáceas)

El ciprés es un árbol perenne de la familia de las cupresáceas, de la cual se pueden llegar a diferenciar hasta 130 especies, la mayoría utilizadas para fines ornamentales en parques o jardines. Aunque el ciprés común es el más frecuente, a menudo utilizamos el genérico “ciprés” para referirnos a cualquier cupresácea.

El ciprés se caracteriza por su crecimiento en forma piramidal, aunque también es posible verlo podado en distintas formas.  Es un árbol muy ramificado, sus hojas en forma de escama, pequeñas y de color verde oscuro, se disponen a lo largo de las ramificaciones más finas. Su fruto es similar a una pequeña piña, normalmente redondo y compacto.

Los cipreses destacan por la gran altura que pueden alcanzar, así como por su longevidad. ¡Pueden llegar a vivir más de un siglo!

¿Cuánto tiempo dura la polinización del ciprés?

El tipo de polinización del ciprés es anemófilo, es decir, por aire, lo que posibilita que el polen llegue fácilmente las personas y pase directamente a las vías respiratorias.

El ciprés no prolifera en primavera, sino que su periodo de polinización abarca de octubre a marzo, aunque llega a su punto más álgido en febrero.

El periodo concreto de polinización del ciprés varía según la zona geográfica y el clima: en zonas frías y secas tiene su pico máximo en enero, mientras que en zonas más húmeda o cálidas, ocurre más tarde, sobre febrero o marzo, y se alarga hasta la primavera.

Por eso, las personas con alergia al polen de ciprés deben vigilar durante los meses de otoño e invierno y consultar con frecuencia el mapa del polen para saber cuándo deben extremar las precauciones.

¿Dónde podemos encontrar el ciprés? Especies más frecuentes

Por su utilidad ornamental y su resistencia, el ciprés se ha extendido a toda la geografía española, pero las mayores concentraciones de polen se hallan en Madrid, Barcelona y Toledo.

Tradicionalmente es un árbol que suele estar presente en los cementerios. No obstante, también está presente en parques de todo tipo, jardines públicos y particulares. Por ejemplo, suele utilizarse muy a menudo como muro natural para cercar las zonas ajardinadas.

El ciprés es muy versátil y puede vivir en cualquier tipo de suelo, excepto los salinos o yesosos. Y en cuanto al clima, resiste de forma admirable a las altas temperaturas y las sequías, aunque se resiente con las heladas.

Las especies de cupresáceas más frecuentes en España son:

Cupressus sempervirens (Ciprés común)

El ciprés común es el miembro de la familia de las cupresáceas que habitualmente se utiliza en cementerios y paseos. Es un árbol alto, de follaje muy denso y forma cónica, con el tronco recto y la corteza pardo grisácea estriada.

Cupressus arizonica (arizónica)

La arizónica es el ciprés que se utiliza como seto ornamental en los jardines. Procede de Norteamérica, pero su uso está ampliamente extendido por toda Europa. Se caracteriza por un tronco liso de corteza pardo-rojiza y frutos azulados.

Thuja orientalis (tuya)

La tuya es una cupresácea ornamental que suele encontrarse en forma de seto recortados. Es un arbusto de follaje espeso de un verde claro o incluso amarillento. Su corteza es delgada y de color marrón rojizo.

Juniperus oxycedrus (enebro)

El enebro es un árbol pequeño o arbusto endémico de la zona mediterránea. Se encuentra de forma silvestre en las laderas secas y soleadas en todo tipo de terrenos. Se caracteriza por sus hojas puntiagudas y sus frutos redondos y azules.

¿Qué síntomas produce la alergia al polen de ciprés?

En las zonas donde abundan los cipreses se presenta una incidencia muy elevada a la rinitis alérgica en invierno. Esto se debe a que un gran número de personas tienen sensibilidad alérgica al polen de ciprés.

Los síntomas de la alergia al ciprés se relacionan sobre todo con afectaciones en la zona de ojos y nariz (rinoconjuntivitis alérgica):

Rinitis alérgica

La rinitis alérgica se caracteriza por:

  • Congestión nasal.
  • Secreción o goteo nasal.
  • Picor y estornudos.

Conjuntivitis alérgica

En cuanto a la conjuntivitis alérgica, que suele darse también junto a los síntomas nasales, se caracteriza por:

  • Lagrimeo.
  • Picor de ojos.
  • Enrojecimiento.
  • Hinchazón, bolsas bajo los ojos.

Por otro lado, es raro encontrar alérgicos al ciprés que padezcan asma, y si la padecen, suele ser leve.

Factores de riesgo de padecer alergia al ciprés

No todo el mundo desarrolla alergia, y aunque la causa última no se conoce, sí se sabe que hay algunos factores que aumenta el riesgo de desarrollar alergia al polen de ciprés:

  • Vivir en una zona con abundancia de cipreses.
  • La alergia a este polen suele aparecer en edades tardías, a diferencia de otras polinosis. Por tanto, la edad es también un factor de riesgo.
  • Padecer atopia u otras alergias.

Recomendaciones a seguir si tienes alergia al polen de ciprés

Si eres una de las personas que cada año padece por la alergia al ciprés, la principal medida que debes tomar es evitar el máximo posible el contacto con el polen de ciprés.

Para saber cuándo tomar estas medidas, puedes consultar el mapa del polen, en el que se indica el riesgo de polinosis para las diferentes especies según la zona geográfica y las fechas. O bien, puedes descargarte la App Polen Control, desarrollada por Almirall con el apoyo de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica, que te permitirá conocer los niveles de polen de ciprés en tu ubicación, así como realizar un seguimiento de tus síntomas, entre otras utilidades.

Una vez conozcas los momentos clave para la prevención del contacto con polen de ciprés, puedes seguir las siguientes recomendaciones:

  • Evitar las zonas con abundancia de cipreses.
  • Si tienes que salir, utiliza gafas de sol para proteger tus ojos.
  • Al regresar a casa, puedes realizar un lavado nasal con solución de agua de mar y un lavado ocular con suero fisiológico o colirio. Así retirarás las partículas de polen adheridas.
  • Evita secar la ropa al aire libre.
  • Mantén las ventanas cerradas, ventila sólo el tiempo imprescindible a primera hora de la mañana o última de la tarde.
  • Evita limpiar con plumero o escoba, ya que pueden levantar las partículas de polen depositadas en los muebles o el suelo. Por el contrario, utiliza un paño humedecido, una mopa o un aspirador.

Finalmente, consulta con tu farmacéutico o tu médico acerca del uso de antihistamínicos y descongestionantes para controlar los síntomas de tu alergia.

Author

Licenciada en Medicina y Cirugía por la Universitat Autònoma de Barcelona, colegiada en el Col·legi Oficial de Metges de Barcelona con el nº 22.689. Posee formación adicional en medicina de Urgencias y Emergencias y pertenece a la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria y a la Academia de Ciencias Médicas de Cataluña y Baleares.

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