Los alérgenos son las sustancias que desencadenan la reacción alérgica. Se trata de partículas (normalmente una proteína específica) que son reconocidas por el sistema inmunitario y provocan una reacción en él.

Esta reacción no se da en todas las personas igual, de hecho, en la mayoría de las personas no se produce reacción alguna. Sin embargo, en las personas sensibilizadas ante un determinado tipo de antígeno, su sistema inmunitario los detecta como “extraños” y “peligrosos”, y por tanto activan una respuesta inflamatoria para luchar contra ellos.

¿Es lo mismo alérgeno que antígeno?

A veces, utilizamos las palabras alérgeno y antígeno como sinónimos. Pero, en realidad, se trata de cosas diferentes: todos los alérgenos son antígenos, pero la categoría antígenos abarca también otros tipos de partículas.

Un antígeno es una partícula que activa el sistema inmunitario, tanto si se trata de una respuesta normal como si se trata de una respuesta hipersensible. Por ejemplo, en la superficie de los patógenos (virus, bacterias, hongos…) hay antígenos específicos que estimulan la función del sistema inmunitario. En cambio, cuando hablamos de alérgeno nos estamos refiriendo exclusivamente a las partículas no infecciosas, es decir, las que provocan una reacción inmunitaria hipersensible y no necesaria.

¿Qué es una reacción alérgica?

Una reacción alérgica es una respuesta inmunitaria exagerada o de hipersensibilidad ante la presencia de un alérgeno. Cuando esto ocurre, las células inmunitarias producen un tipo de anticuerpos llamados IgE, responsables de la activación de los mecanismos de inflamación.

Por eso, las personas sensibles a los alérgenos del polen, por ejemplo, padecen inflamación en sus fosas nasales, ojos y garganta en la época de polinización. Este tipo de alergia al polen es la que llamamos rinoconjuntivitis alérgica estacional o polinosis.

Tipos de alérgenos

Existen cientos de sustancias que son alérgenos reconocidos, lo que dificulta realizar una clasificación general. La sensibilidad a algunos de estos es bastante frecuente (por ejemplo, la alergia al polen de gramíneas o a los ácaros del polvo), mientras que otras alergias son muy raras.

Podemos categorizar los alérgenos de diversas formas:

Tipos de alérgeno en función de su origen

Hay diferentes tipos según el lugar del que provengan:

  • Alérgenos de origen animal: pelo, piel, saliva… Los alérgenos de los ácaros del polvo también estarían en esta categoría.
  • Alérgenos de origen vegetal: el polen es el más habitual, aunque también algunos alérgenos alimentarios son de origen vegetal, como por ejemplo los del cacahuete o las nueces.
  • Alérgenos de hongos y mohos: los más habituales se encuentran en sus esporas.
  • Alérgenos en algunos fármacos: provocan alergia a medicamentos, como por ejemplo la penicilina y otros antibióticos.

Tipos de alérgeno en función del lugar en el que nos exponemos a ellos

Otra clasificación habitual es según el lugar en el que podemos entrar en contacto con ellos:

  • Alérgenos de exterior: son aquellos que se encuentran más habitualmente en la naturaleza, como es el caso de los pólenes, o algunos insectos que pueden provocar alergias.
  • Alérgenos de interior: los que podemos encontrar en el interior de los hogares y edificaciones. Los más comunes son los ácaros del polvo y los mohos, y son los que provocan síntomas con mayor frecuencia por la cantidad de tiempo que pasamos en interiores.
  • Alérgenos ocupacionales: son aquellos ligados a una ocupación laboral. Por ejemplo, algunas industrias que producen polvos o harinas pueden ser causa de alergia en personas sensibles.

Tipos de alérgeno en función de la forma en la que entramos en contacto con ellos

La forma en la que entramos en contacto con el alérgeno también es una diferenciación importante, sobre todo de cara a la prevención de su contacto:

  • Aeroalérgenos: se trata de alérgenos en partículas que se desplazan por el aire. Es el caso del polen, las esporas o los ácaros del polvo.
  • Alérgenos por contacto: son aquellos que se encuentran en las superficies u objetos, entramos en contacto con ellos al tocarlos. Por ejemplo, la saliva de animales. También entrarían en esta categoría los alérgenos ambientales, como los cacahuetes.
  • Picaduras: no podemos olvidar que algunas personas son alérgicas al veneno de las picaduras de insectos como las abejas o las avispas. En este caso, se trata de un tipo de alérgeno con el que entramos en contacto por una única vía concreta, las picaduras.

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Author

Num Colegiado. 54436 Col·legi de Metges de Barcelona. Diplomado en enfermería por la Universitat de Barcelona. Bellvitge. Máster en enfermería de Salut Pública y Comunitaria por la Universitat de Barcelona. Bellvitge. Grado en Medicina por la Universitat de Barcelona. MIR Medicina Familiar y Comunitaria. Barcelona

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